Compartimos los vídeos del curso: Dimensiones de la experiencia. Una introducción a la meditación budista
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¿Por qué los seres humanos inventamos estrategias, espacios y reservamos momentos en los que nos preguntamos: quiénes somos, cómo hemos llegado hasta aquí, en qué clase de personas podemos convertirnos, nos preguntamos acerca del sentido de la vida, la muerte y lo que podemos esperar más allá de la vida, nuestras acciones y sus consecuencias, el sufrimiento, la insatisfacción y la vulnerabilidad radical en nuestras vidas, el desafío y la responsabilidad que suponen nuestras relaciones interpersonales y sociales?
Comenzamos la meditación poniéndonos en situación existencial, y luego proyectándonos hacia el futuro con una aspiración.
¿Por qué meditamos? El término «meditar» es un verbo. Por lo tanto, meditar es una acción. Como todas las acciones, la meditación se define en vista a la intención que la promueve.
La palabra “meditación” es tan ambigua que corre el peligro de convertirse en un concepto vacío. Qué sea la meditación, para qué meditar y cómo hacerlo es un asunto difícil de definir en términos universales. De manera análoga a lo que ocurre con otras actividades humanas, las definiciones resultan problemáticas.